Es el proceso de buscar, encontrar, filtrar, organizar, agregar valor y presentar cierto contenido a una audiencia. De tal manera que la información resultante sea más valiosa y fácil de consumir.
Vivimos en un mundo saturado de información. Pero no toda la información es relevante y de calidad.
Es imposible consumir siquiera una pequeña fracción de todo el contenido en cualquier área. Por tanto, el exceso de contenidos sobre un tema lleva a sentir agobio y a no querer profundizar en él.
La curación de contenidos proporciona información relevante, mejor presentada y organizada, para que consumirla e interactuar con ella aporte más valor a las personas y les ahorre tiempo.
➡️ En solo un minuto en Internet se suben 500 horas de video a YouTube, se envían 197,6 millones de emails, 69 millones de mensajes de texto y se comparten 695.000 stories. Es obvio que se genera tal exceso de contenidos que es necesario filtrarlo.
➡️ El 85% de los consumidores son más proclives a comprar un producto o servicio si se lo recomienda alguien de su círculo interno. Eso quiere decir que buscamos la “curación de contenido” intuitivamente a través de nuestro entorno cercano para que nos ahorre el tiempo y la energía de buscar, encontrar y tomar la decisión de confiar en el producto o servicio.
➡️ Un 63% de los usuarios de redes sociales pertenecientes a la “Generación Z” asegura que tiene problemas para leer toda la información que publican sus contactos en redes.